lunes, 31 de mayo de 2010

Blanco



Encerrado, mirando el vacío,
miro a la sombra y me río.
La oscuridad es blanca.

La soledad me apuñala cada segundo,
esta blanca habitación es mi mundo.
Encerrado, mirando el vacío...
el infinito no parece calmar este hastío.

Me apoyo contra estas acolchadas paredes,
me repito mil veces
que fuera el mundo es peor.

Encerrado, esperando una visita,
una triste caricia,
sentir su mano rozando mi cara.
Sería tan feliz si tan solo me hablara.

Miro el vacío,
el infinito entero.
Exploro miles de universos en un instante,
mundos que solo verás en mi mente.
Hablo con el Dios de los que no creen.

La luz blanca siempre encendida,
es un sol, una estrella henchida,
mi muerte escrita
y la cara oculta de la luna
donde tus sueños no tienen cabida.

Mis ciegos ojos en un punto fijo
rememorando mil veces lo que ella dijo,
pensando, descifrando mi mente: un acertijo.

Y sigo encerrado,
enterrado, asfixiado...
en paz.




jueves, 27 de mayo de 2010

Poemas de la Hollow Faith (fe hueca):


Parte 1:

Todo parecía apuntar que si,

todo el cielo se volvió gris.

Arrastraban sus voces, se lamentaban

y con desgarradas voces cantaban

por su fe hueca.


Vacíos son los ojos del vigilante,

al cielo siempre expectante,

credos negros, alma sucia;

su respiración: quejidos de amarga angustia

"Oh! Que va a ser de mi?

Quién decide este oscuro porvenir?"


Arremolinados en un pozo del bastión,

saben ellos lo que es la educación,

los que cantan la grotesca canción

y caen en su propia espiral de condenación:


“CREDO IN DEI PATER, ERGO CREDO IN VACUI”


Parte 2:

Respiro lentamente contra la pared,

mis sucios cabellos esta vez arranqué,

me dice una y otra vez que es por mi bien.

No sé quien soy, no se quien es.


Y mientras busco mi camino

entre el odiar y el amar,

me siento presa del destino,

una marioneta del azar.


Y mis gritos lo buscan,

buscan un dios que murió,

a través del miedo y el dolor.

Mis súplicas desgarran el silencio

de la noche porque la luz ciega

a quien en la oscuridad moró.


Y quiénes somos?

Mis manos atadas con hilos

y mis ojos...

atormentadas almas buscando asilo

en los tuyos.


Y quién eres?

La que destroza mi soledad

la que la arranca de mi vida sin piedad,

y cuando se marcha...

la deja volver.


He aquí mis primeros versos, no son gran cosa y están escritos con cierto tono decadente. Como ya advertí algunas metáforas son tal vez algo enrevesadas, así que si alguien quiere comentar alguna estaré encantado de responder a vuestras dudas . Para que lo entendáis mejor comentaré que la primera parte es un canto a aquellos que tienen, como yo, una fe hueca, es decir, la sensación de que estamos solos y abandonados a nuestra suerte en este mundo y que solo somos marionetas del azar; y la segunda parte es desde mi interior (en primera persona), espero que os haya gustado.


 

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