domingo, 17 de octubre de 2010

Million cannons against my head


Atronadores martillos destrozan mi cabeza,
mi fe ha volado por una puerta corredera,
miles de cañones se han despertado
y la luna me mantiene aún en la dura espera.

He recorrido ya un largo camino
lleno de espinos y enredaderas,
miles de cláxones me han dejado ya sordo
pero he llegado a adorar mi condena.

Sus manos recorren tímidamente mi rostro
nuestros labios se funden en un tierno beso,
Siempre llego tarde a la puerta al nirvana
pero su aliento me mece en un suave embeleso.

Llegué muy lejos estando muy cerca,
solo ella sabe pintar la felicidad.
Ella no sabe que cuando me mira
puede hacerme olvidar la realidad.

Siempre vuelo cuando no hay nadie mirando,
puedo sonar como un triste soñador,
puedo prometer que no siempre fui así
pero sabed que yo nunca fui un traidor.

Ella quiere poner un revolver contra su cabeza
y yo rezo para que me alcance su bala perdida,
nos hablamos de amor y nos miramos
nos hablamos de amor y de batallas vencidas.

Miro mi pecho y solo veo una cifra
me siento tan insignificante.
Miro al cielo y soy un insecto
me siento tan insultante.




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